Es una especie que debemos considerar como “rara” dentro de nuestro término municipal, a pesar de que es frecuente en otros lugares muy cercanos como Bañeres de Mariola, Benejama, Cañada o Biar, donde posiblemente el factor limitante sea la humedad puesto que los índices pluviométricos son superiores a los de Villena.
Es muy probable que hasta no hace mucho, el sapo común fuese una especie relativamente abundante en toda la huerta y que tras el abandono de esta y la desaparición de los sistemas de regadío y acequias, la especie se haya visto confinada en algunos puntos concretos como pueden ser los embalses y piscinas, de los cuales cabe decir que algunos pueden convertirse en trampas donde los sapos adultos no pueden escapar. La desaparición de ejemplares adultos en puntos donde una especie comienza a tener limitados sus recursos puede convertirse en un factor clave en la conservación de numerosas poblaciones de estos anfibios.
Foto: Lucas Egea










